La violencia actual-izada, la que no deja de mostrarnos dolor, muerte, racismo, injusticia constantemente y que está aliada al mandato de la imposición utilitaria que la actualidad propone. No es sorpresa que cualquier tipo de violencia haga match con el capitalismo. En su compatibilidad se piden más; su presencia insistente no les basta, porque no conocen los límites de la palabra. Además, que bajo la ¿lógica? de que todo es mercancía con objetos a la venta que con caducidad instantánea impulsan a una fuerza insaciable de consumo que se enfoca más en el tener y no en el ser.
En sus descripciones pretenden ser más homogéneos, atrapando hasta el ocio y descartando todo aquello que no les parece productivo. Algo muy similar que hacen con el sujeto, situándolo como un objeto uniforme más de consumo en ese catálogo -aplicación. Es solo una de la parte cruel que este ¿sistema? de cifras e imágenes tiene para ignorar la vida y la muerte.


