Lo imposible de la educación

“Éramos sus cuentistas y nos hemos convertido en sus contables” (1)

“Y hasta pareciera que analizar sería la tercera de aquellas profesiones imposibles en que se puede dar anticipadamente por cierta la insuficiencia del resultado. Las otras dos, ya de antiguo consabidas, son el educar y el gobernar”. Sigmund Freud, Análisis terminable e interminable.

 

Si ahora me diera por hacer carrera política -es un buen momento, surgen movimientos y partidos que apuestan por recuperar la democracia desde las bases- completaría las profesiones imposibles a las que se refería Freud en 1937. Pero el destino, y sus contingencias, hizo que me topara primero con la educación, y después con el psicoanálisis, prácticas profundamente subversivas y suficientemente políticas como para dedicarme, por lo menos de momento, sólo a ellas.

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Las cicatrices de una satisfacción ignota

De follar a fallar sólo va una VoKl

¿Puede un cuerpo de mujer quedar marcado por un goce que no alcanza a ser pecado? Ésta nos parece una pregunta legítima. Sin embargo, hace falta un artificio para poder plantearla: no es otro que una lectura acerca de una obra artística. Digamos de entrada que el film en dos partes de Von Trier, titulado ‘Nymph()maniac’, no interroga, sino que responde.

Joe, la protagonista de esta película, ansía. El título no deja lugar a dudas. El paréntesis que encontramos en él es evocador: de un lado, la ninfa, diosa menor en la mitología grecorromana, a la vez que cuerpo adolescente del insecto que se haya a punto de ser adulto. Del otro, la agitación, la locura, lo desmedido. Pero no es todo… Hay en medio un lapso que no puede obturarse.

nympho

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La vida, por suerte, no funciona

Los límites del sentido común.

 En algún rincón de ese hogar llamado psique, el ser humano confiesa que la cosa no marcha como debería. ¿Pero quién dijo que eso tenía que funcionar? ¿De dónde surge esta extraña idea según la cual vivir consiste en que los presupuestos cuadren?

 Frente a su torpeza crónica, el único animal que necesita ser filósofo inventó ideas y luego se sometió a las mismas. Consecuentemente, no sabe bien si la cosa se estropeó por obedecer a las ideas, o si estaba torcida de antemano. Si autoriza la primera sospecha, prosperará la pasión del retorno a lo natural. Si reconoce la segunda, el cinismo o la cobardía devendrán tentaciones golosas.

Pero la existencia, por ser humana… ¿qué presupone?

 Partamos del sentido común…
Freud-Campbell
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